Software hecho a la medida de tu negocio, no al revés

Llega un momento en que la hoja de cálculo deja de funcionar. Tres personas editando el mismo archivo, números que ya no cuadran y un proceso que solo entiende una persona. Ahí es cuando un negocio necesita su propio sistema, y comprar uno genérico casi siempre significa cambiar tu forma de trabajar para adaptarte al software.

Qué incluye

  • Primero mapeamos tu proceso real, el que usas, no el que está en papel
  • Construido para funcionar en el celular, porque tu equipo no está en un escritorio
  • Se conecta con las herramientas que ya pagas en lugar de reemplazarlas
  • Tus datos siguen siendo exportables: nunca quedas atrapado
  • Se entrega por partes que funcionan, para que lo uses antes de terminarlo
  • El código es tuyo, con la documentación para dársela a quien quieras

Preguntas frecuentes

¿En qué se diferencia de comprar un software ya hecho?
El software ya hecho es más barato y más rápido, y para problemas comunes suele ser la respuesta correcta. El desarrollo a medida tiene sentido cuando tu forma de trabajar es la ventaja: cuando adaptarte a una herramienta genérica significaría renunciar justo a lo que te hace mejor que tu competencia.
¿Cuánto cuesta un software a medida?
Depende por completo del alcance, así que cualquier cifra dicha antes de entender el proceso está inventada. Empezamos mapeando lo que haces y te damos precio cerrado para una primera parte funcional, lo bastante pequeña para demostrar que sirve antes de que te comprometas con el resto.
¿Qué pasa si dejamos de trabajar juntos?
Te quedas con el código, la base de datos y la documentación, entregados de forma que otro programador pueda continuar. Un sistema del que no puedes salir no es un activo, es un secuestro.